Consejos Para Escoger el Menú de Bodas

Después de la ceremonia, el banquete es el momento más importantes de toda boda, es una de las claves para que los invitados se recuerden de la misma de manera especial. No obstante, se debe tener en cuenta que nunca se puede agradar a todo el mundo y que seguramente, por más que traten, habrán invitados a los que no les gustará cualquier plato.
 
Por esto, la elección del menú de la boda no es una tarea fácil. Como cualquier detalle que compone la organización de este evento, requiere tiempo y dedicación.  No es suficiente con una mesa decorada en forma elegante, además se deben ofrecer platos que resulten agradables, presentados de manera especial y con productos de primera calidad.

El banquete es también uno de los gastos más cuantiosos de la celebración de una boda.  Se estarán preguntando ¿cuánto cuesta un menú de bodas?, la respuesta dependerá del tipo de plato, de la location escogida y de otros tantos factores. Seguramente conseguirán una amplia gama de menús entre 75 y 180 euros.

Casi todos los proveedores ofrecen una serie de menús ya planificados, muchos ofrecen la posibilidad de intercambiar platos entre las distintas opciones; siempre y cuando sea viable a la hora de su preparación, pero la elección final dependerá del gusto de los novios. 
 
 
Antes de elegir el menú, deberan tener en cuenta los siguientes factores :
  • El presupuesto. Antes de visitar el catering o restaurante es necesario fijar un budget para el banquete. Para un presupuesto moderado, lo más probable es que no se sirvan tartaletas de cangrejo o filet miñón, sin embargo, es posible servir comidas deliciosas, con un presupuesto mesurado.
  • La hora del banquete. Aunque si se realizan grandes banquetes sin importar la hora, generalmente, no se ofrece el mismo menú en una boda de día que en una boda de tarde pues existen recetas más apropiadas para una determinada hora que otras. Los menús copiosos, son más indicados para las bodas que se celebran al mediodía, mientras que los menús ligeros, se prefieren para las bodas celebradas por la noche. La hora también influye en el tipo de comida, por ejemplo, se elegirá un desayuno a partir de las nueve de la mañana; un almuerzo de mediodía en adelante; un brindis sobre las cinco de la tarde; una cena después de las siete de la noche. Incluso, se pueden valorar opciones más innovadoras (y económicas) como el brunch o el picnic.
  • La estación del año. En primavera y verano podemos apostar por platos frescos. Mientras que en otoño e invierno podemos elegir platos calientes. No es lo mismo una cena de verano que es más ligera y fresca, que una comida de invierno donde los platos son más consistentes y fuertes. Un buen chef debe ser capaz de dirigir la creación de un menú que destaque lo mejor de cada temporada.
  • El lugar dónde se celebrará. No es posible seleccionar los platos hasta que no se tenga una location. Si se celebra una boda en la montaña, las carnes y verduras a la brasa pueden ser una gran opción; por el contrario, si la boda es en la playa, un menú a base de pescados y mariscos será la mejor elección. Por otra parte, no es lo mismo elegir un menú para ofrecerlo en un restaurante que un menú diseñado para grandes eventos, como el salón de un hotel o un salón de banquetes.
  • Tipo de recepción.  El recibimiento puede realizarse con un cocktail, un auto-servicio de buffet, una cena elaborada con varios platos, (Leer: Tipo de Fiesta de Compromiso y Disposición de las Mesas en el Banquete de Bodas) y esto influirá en el tipo de menú. Existen diferencias entre un menú para una recepción de pie donde se pueden incluir quesos, canapés o embutidos; y un menú para una cena sentados donde por lo general se incluyen una entrada, un primero, un segundo y un dulce. 
  • Estilo de la boda. El ambiente que desean crear también afecta la elección. ¿Cómo será vuestra boda? algo familiar?, quizá algo tradicional?, si la boda es en el campo al mediodía pueden optar por un menú rústico de carnes. Si por el contrario, programan una boda vintage, no tiene mucho sentido ofrecer un menú de vanguardia; así mismo, si desean una boda urbana y cosmopolita, no es adecuado ofrecer platos tradicionales.
  • Número aproximado de invitados.  Por ejemplo, un buffet no es aconsejable cuando se tiene 500 invitados pues es inevitable que se formen colas. Por otro lado, una boda íntima puede permitir optar por platos que sean más caros y más difíciles de preparar, mientras que una gran boda requerirá alimentos que se preparen fácilmente y a gran escala.
  • Debemos conocer los invitados. Conviene pensar en los gustos gastronómicos de los invitados y adaptar el menú a los gustos de la mayoría; por ejemplo, una gran cantidad de familiares de edad avanzada podrían esperar algo tradicional; igualmente no podemos ofrecer hamburguesas si los invitados se esperan una cena formal de clase superior.
 
Consejos para elegir el menú:

 
  1. Antes de visitar un catering o un restaurante, buscar, comparar, preguntar, revisar libros y revistas de cocina. Pedir referencias a otras parejas que se hayan casado antes. Es mejor preferir una empresa de la que se tengan referencias y de la que han escuchado un buen comento. Una idea la pueden encontrar leyendo: Ideas Menús Para Bodas y Ideas Para un Menú Tipo Bufé.
  2. Una práctica que aconsejo es la de visitar el mayor número de restaurantes o catering para conocer lo que ofrecen en la zona.
  3. Después de hacer una lista de los posibles proveedores, informarse de los diferentes tipos de menú que ofrecen, lo que incluyen, características y los precios de cada uno de ellos.
  4. Buscar opiniones de primera mano o en internet acerca de la calidad del menú de los proveedores que tienen en lista.
  5. Personalicen el evento eligiendo el menú que se adapte a sus gustos. Dejarse aconsejar por el restaurante o catering ya que nadie mejor que ellos para saber lo que es más adecuado.
  6. Un menú completo de 50 euros por persona a menudo oculta mala calidad y mal servicio. Mejor cambiar fórmula y tal vez elegir un buffet para ahorrar dinero sin sacrificar la calidad.
  7. Adaptar la elección de los platos al lugar de la recepción. Por ejemplo, no ofrecer ostras y champán en una reunión en el campo, optar por un menú más "rústico" y tradicional. Si han optado por una boda en villa, hotel o castillo, en este caso, los platos serán más lujosos y elaborados.
  8. Es fundamental conocer los productos que integran cada plato, para evitar comidas demasiado ligeras o demasiado pesadas. Les recomiendo que siempre hablen con el proveedor del catering para saber la composición y el procedimiento de preparación de cada comida.
  9. Muchas parejas terminan eligiendo un menú porque les gusta el plato principal y no les disgusta el resto. Cada elemento en el menú de la boda debe hacer agua la boca, así que cambien el menú hasta que se sientan satisfechos de todos sus componentes.
  10. No dejarnos impresionar por el nombre pomposo de los platos. Opten por un menú que satisfaga los gustos sin caer en extravagancias y platillos sofisticados que pueden no ser de la preferencia general. Seguramente no se equivocaran si eligen alimentos tradicionales y con productos conocidos. Muchas veces, arriesgar con sabores desconocidos supone un “fracaso” y en vez de sorprender, quizá consigamos el efecto contrario.
  11. Proporcionar una amplia gama de sabores para evitar ser repetitivos. Al momento de elegir el menú tener en cuenta la presentación y procurar la variedad de sabores, olores y colores. Los platos, deberán ser vistosos, lucir apetitosos y obviamente tener un sabor que concuerde con la presentación. Traten de mantener coherencia, evitando contrastes excesivos y forzados.
  12. Procurar que los platos que componen el menú sean sencillos de comer. No servir una langosta entera cuando los invitados no son expertos con pinzas y tenedores de pescados.
  13. Elegir un tema para el menú de la boda probablemente emocionará a los invitados. Por ejemplo, un banquete rústico italiano o una comida de inspiración hawaiana.
  14. Tener en cuenta si entre los invitados existen personas vegetarianas, celíaca, con hipertensión, con diabetes, intolerancia al gluten, a la lactosa o que padezcan alergias hacia algún alimento. Un invitado considerado deberá informar de este inconveniente después de recibir la invitación, sino traten de informarse con tiempo, a fin de poder presentar una alternativa al menú con una opción de la misma importancia.
  15. Es importante, también tener en cuenta, la afiliación religiosa de los huéspedes. Los Judíos, por ejemplo, no pueden comer marisco o pescado sin escamas y no se pueden mezclar la leche y la carne, mientras que los musulmanes no pueden beber alcohol o comer carne de cerdo.
  16. Los niños no aprecian comidas tan elaboradas y con tantos ingredientes. Pensar en algo sencillo para que disfruten del banquete. El menú para ellos  puede estar constituido por un solo plato, por ejemplo hamburguesas o pizzas individuales o nuggets de pollo, etc.
  17. Elijan platos de temporada, para asegurarse que serán productos frescos y de calidad.
  18. Muchas parejas incluyen los platos típicos de la zona donde se casan para deleitar y sorprender a los invitados que vienen de afuera. Los productos de la zona suelen ser mucho más baratos que los traídos de fuera o los que se deban conseguir especialmente. Además, esto conseguirá que el precio del menú sea menor y que la calidad sea mucho mayor.
  19. Como norma general a la hora de elegir la comida, es importante saber que se deben servir antes los platos más livianos y después los más pesados. Por ejemplo el pescado se debe servir antes de la carne, etc.
  20. No se recomienda servir dos veces carnes rojas o blancas, incluso si se cocinan de manera diferente.
  21. Preguntar además el precio del menú para el equipo de fotógrafos y camarografos.
  22. Antes del banquete es recomendable ofrecer un aperitivo o cóctel, dará tiempo para realizar la tradicional sesión de fotos post-ceremonia y permitirá saludar a los invitados antes de entrar al salón. Además, permitirá que los invitados, lleguen a la mesa con menos hambre y por lo tanto el resto del menú puede ser un poco más ligero.
  23. Pueden pensar en tener “food stations” o “islas gastronómicas” con diferentes estilos de comidas, como comidas étnicas, de sabores orientales, o que reflejen vuestras raíces o gustos culinarios (comida italiana, francesa, española, japonesa, mexicana).
  24. Con el aperitivo ofrecer una barra de cócteles variados que incluyan también bebidas sin alcohol, a fin de satisfacer a todos los invitados.
  25. El entrante debe consistir en algo que habra boca a los comensales pero sin excederse porque si resulta excesivo, al final la gente no podrá comerse con el mismo interés los platos que siguen después.
  26. Una boda debe ser una ocasión para celebrar, no un maratón de comida y vino. Tengan en cuenta que el almuerzo o la cena no debe exceder de dos horas y media, por esto, tengan cuidado y eviten excesivos platos a la mesa, que generalmente, cansan a los huéspedes.
  27. Si de verdad quieren exagerar con el número de platos (no recomendable), planeen pequeñas porciones para que los alimentos no se desperdicien.
  28. Otro consejo es evitar la sobrecarga de la cena de la boda con alimentos ricos y pesados que harán que vuestros invitados estén demasiado llenos para bailar.
  29. Es mejor ofrecer la repetición de un plato que servir platos excesivamente llenos.
  30. Poner especial atención a la elección de los vinos. Para aperitivos y primeros platos se recomiendan vinos ligeros como el blanco o rosado. Para la carne blanca un vino rojo no demasiado fuerte, que sin embargo, es ideal para carnes rojas y quesos. Los pescados y mariscos con el vino blanco seco, mientras los dulces van con el espumante o champán dulce o vinos comunes siempre dulces.
  31. Es necesario poner mucha atención y esperar la mayor claridad en cuanto a la cantidad y la calidad de los vinos propuestos y de las otras bebidas, como agua, cerveza, refrescos, café, bebidas espirituosas y licores. Si ustedes no son expertos pueden comprobar posteriormente o evaluar con la ayuda de un amigo experto, pero no subestimar este aspecto.
  32. Si no desean servir torta de boda, pueden ofrecer fondue o fuentes de chocolate con frutas y dulces o un buffet de postres. Últimamente la torta nupcial está dejando paso a la repostería fina, cada vez es más habitual sustituirla con pequeños pasteles o mousses.
  33. Evaluar la rapidez del servicio. Una vez elegido el menú, deberán elegir el orden de servicio de los platos. Entre uno y otro plato, no deben pasar más de veinte minutos de espera (que se calcula a partir del momento en que se retiran los platos vacíos).
  34. Nunca dejen a los invitados durante más de tres horas sin comer. Si la recepción dura más de seis horas, entonces debemos ofrecer hacia el final de la fiesta unos bocadillos, teniendo en cuenta que a esa hora tan avanzada de la noche ya se ha retirado la mitad de los invitados, quedando generalmente los más jóvenes. Evalúen el costo y decidan si quieren tener un “open bar” después de una cierta hora. En general, es muy apreciado por los huéspedes, dependerá de ustedes.
  35. Contraten un servicio de banquetes experimentado y conocido.
  36. Es vuestro día, así que siéntanse libres de elegir los alimentos que aman y quieren comer.
  37. Una vez decididos por un menú en concreto, es conveniente realizar la prueba menú para evitar posibles sorpresas el día de la boda.
 
 
 
 
Para la prueba del menú es importante que tengán en cuenta los siguientes aspectos:

  1. La mayoría de las empresas de catering ofrecen al menos una prueba de forma gratuita antes de haber firmado el contrato, otras a contrato firmado y otras piden un top que luego viene devuelto en caso sean elegidos para el evento.
  2. Preguntar cuándo, dónde y para cuántas personas es la prueba del menú, y el precio.
  3. Háganse acompañar de vuestros padres o por alguien de vuestra confianza para que dé su opinión. 
  4. Si alguna salsa o acompañamiento no los convence, aprovechar para cambiarlo o pedir que lo modifiquen.
  5. Cerciorarse también de la cantidad que sirve el proveedor en la prueba del menú. Debe ser racional. Si es muy pequeña, los invitados quedarán con hambre, y si es exagerada, muchos invitados no terminaran todo el plato.
  6. Pensar en que el menú que elijan se deberá preparar para muchos invitados. ¿Quedará tan bien cocinado cuando haya que servirlo a una multitud? ¿Será factible que se sirva de forma simultánea y óptima a todas las mesas teniendo en cuenta las instalaciones del proveedor?, preguntar.
  7. Les aconsejo conversar con el chef, así pueden conocer su estilo, conocer su punto de vista con respecto al menú y saber detalles como ¿cuántos trabajadores estarán en la cocina en el momento del evento?, se cocina la comida en el lugar o debe ser transportada?, en ese caso, Cómo viene transportada?, etc.
  8. Asegurarse de que el chef que ha cocinado para la prueba menú sea el mismo que se encargará del evento.
  9. Anotare lo que les gusta y lo que no y preguntar cuando algo no les convence.
  10. Durante la degustación hacer tantas preguntas como sea necesario, sin miedos.
En conclusión, el éxito de una boda no se mide por la cantidad de alimento proporcionado, sin embargo, ser capaz de elegir los más adecuados, ofrecerlos en la cantidad correcta, en la secuencia correcta y en un tiempo relativamente corto son las características de una comida perfecta. No olvidarse nunca que todo debe apuntar hacia la calidad y creatividad con un gusto refinado.  

3 commenti:

  1. Me ha encantado todo lo que he visto, esta año me caso y me habeis dado algunas buenas ideas.

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    1. Felicidades!! Me alegra mucho si te puedo ayudar con el blog... saludos..

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  2. Muy buenos los consejos, sobretodo con los entrantes para que no sean típicos sino más bien variados e inesperados, me gusta!

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